domingo, 6 de septiembre de 2026

SOLICITUD URGENTE DE REVISIÓN DEL PROYECTO Y DEL EXPEDIENTE DE CONTRATACIÓN DEL PARQUE CANINO DE BARREIRO, INCORPORACIÓN DE LA PROPUESTA VECINAL Y JUSTIFICACIÓN TÉCNICA DE LA SOLUCIÓN ADOPTADA

 Compartimos el documento registrado ante el Concello de Vigo en el que solicitamos la suspensión inmediata del expediente de contratación del parque:



A LA ALCALDÍA-PRESIDENCIA DEL CONCELLO DE VIGO Concellería de Medio Ambiente · Órgano de Contratación Praza do Rei, s/n · 36202 Vigo (Pontevedra)

SOLICITUD URGENTE DE REVISIÓN DEL PROYECTO Y DEL EXPEDIENTE DE CONTRATACIÓN DEL PARQUE CANINO DE BARREIRO, INCORPORACIÓN DE LA PROPUESTA VECINAL Y JUSTIFICACIÓN TÉCNICA DE LA SOLUCIÓN ADOPTADA

I. IDENTIFICACIÓN DE LOS SOLICITANTES

D./Dña.   con DNI n.º 

actuando en su propio nombre y en representación del Grupo de Familias con Perros «Por un Parque Canino Funcional en Barreiro», colectivo vecinal de carácter apartidista constituido de facto por familias con perros de la zona de Barreiro-Lavadores (Vigo), avalado por la firma de 108 familias del barrio, con domicilio a efectos de notificaciones parquecaninobarreiro@gmail.com

COMPARECE y, como mejor proceda en Derecho,

EXPONE

II. ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Con fecha 9 de diciembre de 2024, el alcalde-presidente del Concello de Vigo anunció públicamente la creación de una red de nueve parques caninos municipales —Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, Avenida Castelao y O Calvario—, asignando al de Barreiro (Lavadores) desde el primer momento una superficie de 1.105 m². Esta ubicación y dimensión generaron inquietud inmediata entre las familias con perros de la zona, por considerarlas insuficientes e inadecuadas.

SEGUNDO.- El 13 de febrero de 2025, el Concello puso en marcha una consulta ciudadana on line que no permitía valorar la idoneidad del emplazamiento propuesto ni cuestionar las dimensiones del recinto, limitando de facto el alcance real de la participación ciudadana a aspectos secundarios del proyecto. Durante ese mismo periodo, especialistas en comportamiento canino consultados por medios de comunicación locales señalaron la conveniencia de que estos parques dispongan de espacios muy amplios, con zonas verdes, sombra, fuentes y mobiliario adecuado, advirtiendo del riesgo de instalaciones sobredimensionadas a la baja que no atienden a cómo se relacionan realmente los perros entre sí.

TERCERO.- El 10 de marzo de 2025, este colectivo presentó por registro municipal una propuesta técnica alternativa, respaldada por la firma de 108 familias con perros de Barreiro-Lavadores, que planteaba una superficie de 2.200 m² —considerada por la propia fundamentación etológica aportada como el mínimo necesario para la funcionalidad del parque— en una ubicación más tranquila, alejada del tráfico rodado y de instalaciones deportivas ruidosas, dentro del mismo entorno del parque de Barreiro.

CUARTO.- Ese mismo día, el Concello difundió los resultados de su propia consulta ciudadana, alegando una «alta aceptación» sustentada en 894 respuestas, cifra que representa aproximadamente el 1 % de la población potencialmente afectada, estimada en más de 96.000 personas (dos personas cuidadoras por cada uno de los cerca de 48.170-50.000 perros censados en Vigo, la mayor población canina de Galicia). La coincidencia temporal entre la difusión de estos resultados y la presentación de la propuesta vecinal fue interpretada por las familias firmantes como un intento de cerrar el debate técnico antes de que pudiera ser considerado.

QUINTO.- Durante los meses de abril a julio de 2025, el Concello guardó silencio administrativo absoluto respecto de la propuesta vecinal registrada, sin ofrecer explicación técnica ni argumento alguno que justificase su descarte.

SEXTO.- El 28 de agosto de 2025, el alcalde anunció que la Junta de Gobierno Local aprobaría el proyecto constructivo del parque canino de Barreiro manteniendo íntegramente las especificaciones originales, sin incorporar ninguna de las mejoras planteadas por la ciudadanía y sin motivar el rechazo de la alternativa presentada.

SÉPTIMO.- Ante esta situación, las familias afectadas hicieron público su rechazo mediante comunicado de 1 de septiembre de 2025, y llevaron a cabo una concentración simbólica el 14 de septiembre de 2025, en Barreiro (Lavadores, 17.442 habitantes, con una población canina estimada en torno a 2.907 perros según la proporción general de la ciudad, previsiblemente superior por la mayor concentración de mascotas en esta zona del extrarradio), en la que delimitaron físicamente sobre el terreno el espacio real que ocuparía la instalación proyectada, evidenciando de forma gráfica su insuficiencia.

OCTAVO.- El 28-29 de septiembre de 2025, este colectivo registró ante el Concello de Vigo y ante la Valedora da Cidadanía un escrito exigiendo la paralización cautelar del expediente y la constitución de una mesa técnica y vecinal, denunciando que el proyecto municipal se fundamenta en la guía técnica orientativa NTJ 15G (2015), hoy obsoleta, que fija un mínimo de referencia de tan solo 442 m². El propio Concello reconoció en su respuesta pública que los 1.105 m² de Barreiro «multiplican por 2,5» ese mínimo de 442 m², confirmando así el dato. Pese a invocar esa norma, ni siquiera se aplica con coherencia al resto de la red, dado que varios de los parques proyectados —Pizarro (365 m²), Atalaia (380 m²), Castelao (331 m²) y Calvario (363 m²)— no alcanzan dicho mínimo de referencia.

NOVENO.- En esa misma respuesta, el Concello no logró rebatir con solvencia técnica las objeciones planteadas a la propuesta vecinal, incurriendo en contradicciones documentadas: alegó riesgo de procesionaria en una parcela con un único pino cuya gestión de plagas es responsabilidad municipal; invocó un inexistente «efecto túnel» acústico en un recinto completamente al aire libre; confundió un manantial y su regato con un río cercano; y justificó la necesidad de aparcamiento propio citando como referencia el Parque Canino de Pontenova, instalación que, en realidad, carece de aparcamiento.

DÉCIMO.- Según ha trascendido en fecha 3 de septiembre de 2026, la Junta de Gobierno Local del Concello de Vigo ha aprobado el expediente de contratación de las obras de ejecución del parque canino de Barreiro por un importe de 169.000 euros, manteniendo la superficie de 1.105 m², procediéndose a la apertura de la licitación pública en la Plataforma de Contratación del Estado sin haber dado respuesta motivada a la propuesta vecinal registrada hace más de un año ni haber acreditado la revisión técnica solicitada.

III. LA SUPERFICIE REAL DISPONIBLE PARA LOS PERROS: UN DATO QUE EL EXPEDIENTE DEBE ACLARAR

Los 1.105 m² anunciados por el Concello no equivalen a superficie útil de esparcimiento canino, por los siguientes motivos documentados:

a) No es un recinto único, sino dos. El propio diseño municipal divide el perímetro total en dos recintos separados («jaulas», en la expresión empleada reiteradamente por las familias afectadas), lo que ya reduce el espacio funcional continuo disponible para cada grupo de perros respecto de lo que ofrecería un único espacio de igual superficie nominal.

b) La superficie bruta incluye elementos no destinados al esparcimiento. El propio Concello ha anunciado que dentro de esos 1.105 m² se instalarán mobiliario urbano, bancos, fuente, papeleras, vallado perimetral completo, red de recogida de pluviales, boca de riego y elementos de juego en madera —previsiblemente zonas de agility—, además de la preservación de arbolado existente y la plantación de nuevas zonas ajardinadas. Todos estos elementos, necesarios y en parte positivos, restan superficie efectiva de carrera y juego libre respecto de la cifra bruta anunciada.

c) El Concello no ha facilitado ese dato. A la fecha de este escrito, ni el proyecto anunciado ni las notas de prensa municipales especifican qué porcentaje de los 1.105 m² corresponde a superficie diáfana de esparcimiento frente a superficie ocupada por cerramientos, mobiliario, accesos, zonas de agility y ajardinamiento. Esta omisión impide a los interesados y a la propia ciudadanía valorar si la instalación cumple realmente su finalidad.

d) Aun tomando la cifra bruta en su totalidad, la proporción resulta ilustrativa de la insuficiencia denunciada. Si se toma como referencia la propia estimación vecinal de población canina en Lavadores (en torno a 2.907 perros, cifra que las familias consideran conservadora), el reparto de 1.105 m² brutos —antes de descontar mobiliario y vallados— entre esa población arrojaría bastante menos de 1 m² por perro si una fracción moderada de esa comunidad canina utilizase la instalación de forma simultánea o alterna a lo largo del día. Esta relación, calculada sobre datos demográficos que el propio Concello no ha desmentido, es la que fundamenta que las familias afectadas describan el proyecto como una instalación «obsoleta antes de construirse».

Por todo ello, este colectivo solicita expresamente que el expediente incorpore, de forma desglosada y verificable, la superficie neta real destinada al esparcimiento libre de los perros en cada uno de los dos recintos, una vez descontados vallados, accesos, mobiliario urbano, fuente, zonas de agility y bandas de ajardinamiento perimetral.

IV. FUNDAMENTOS TÉCNICOS Y DEFICIENCIAS DEL PROYECTO APROBADO FRENTE A LA PROPUESTA VECINAL

Superficie total

Proyecto municipal: 1.105 m² (perímetro total dividido en dos recintos separados; superficie útil real inferior y no desglosada).

Propuesta vecinal: 2.200 m² (superficie mínima funcional según criterios técnicos aportados).

Ubicación

Proyecto municipal: Junto a instalaciones deportivas (Máis que Auga) y próxima a la carretera, con alto tránsito peatonal.

Propuesta vecinal: Zona más tranquila del propio parque de Barreiro, alejada del ruido y del tráfico rodado.

Exposición solar y sombra

Proyecto municipal: Ubicación muy soleada y con escasa sombra natural, lo que limita el uso a horas concretas.

Propuesta vecinal: Zona con arbolado que favorece la sombra natural y el confort térmico.

Impacto sobre el espacio existente

Proyecto municipal: Destrucción de una zona de ocio humano ya consolidada (bancos, fuente y áreas de descanso).

Propuesta vecinal: Aprovechamiento de una zona infrautilizada que las familias ya usan espontáneamente con sus perros (incluye una papelera canina instalada).

Base normativa de diseño

Proyecto municipal: Basado en la guía técnica NTJ 15G (2015), orientativa y considerada obsoleta, con un mínimo de referencia de 442 m².

Propuesta vecinal: Basada en criterios actuales de etología aplicada y con una referencia de 2.000 m² como umbral para evitar el hacinamiento.

Coherencia con el resto de la red

Proyecto municipal: Varios parques de la red (Pizarro 365 m², Atalaia 380 m², Castelao 331 m², Calvario 363 m²) no alcanzan ni el mínimo de la propia NTJ 15G.

Propuesta vecinal: Concebida como un estándar replicable y coherente para el conjunto de la red municipal.

Participación ciudadana

Proyecto municipal: Consulta de febrero de 2025 que no permitía valorar ubicación ni dimensiones, obteniendo 894 respuestas (aprox. 1 % de la población afectada).

Propuesta vecinal: Propuesta técnica registrada el 10/03/2025, respaldada por 108 familias y sin respuesta motivada durante más de un año.

Coste y eficiencia del gasto

Proyecto municipal: 169.000 € asignados a un recinto de dimensiones y superficie útil cuestionadas desde su origen.

Propuesta vecinal: Mismo entorno, aprovechando una zona ya utilizada y sin costes de demolición de infraestructuras existentes.

a) Insuficiencia dimensional. Organizaciones de referencia en comportamiento animal, señalan que superficies inferiores a 2.000 m² en zonas densamente pobladas propician hacinamiento, estrés y conductas agresivas entre perros. El proyecto aprobado, con 1.105 m² brutos divididos en dos recintos separados, queda notablemente por debajo de ese umbral, y su superficie útil real —descontando mobiliario, vallados y zonas de agility, dato que el Concello no ha hecho público— es previsiblemente aún menor.

b) Ubicación inadecuada desde el punto de vista de la seguridad y el bienestar animal. La parcela elegida se sitúa junto a instalaciones deportivas y en proximidad a una vía de tráfico rodado, con alto tránsito peatonal, lo que incrementa el riesgo de fugas, atropellos y estrés crónico en los animales.

c) Exposición solar y ausencia de sombra. La escasa cobertura vegetal de la ubicación elegida limita el uso seguro del parque a determinadas franjas horarias, comprometiendo su función como equipamiento público de uso continuado, especialmente en los meses cálidos.

d) Destrucción injustificada de espacio público consolidado. La ejecución del proyecto conlleva la eliminación de una zona de descanso ya dotada de bancos, fuente y áreas de sombra, actualmente en uso por la vecindad, lo que además incrementa el coste global de la actuación al requerir trabajos de demolición previa no necesarios en la ubicación alternativa.

e) Fundamentación normativa obsoleta y aplicada de forma incoherente. El propio Concello ha reconocido basar el diseño en la guía técnica NTJ 15G (2015), orientativa y no vinculante, que ni siquiera se respeta en el resto de los parques de la red municipal, lo que evidencia una falta de criterio técnico homogéneo en la planificación de toda la red.

f) Marco de bienestar animal vigente. La Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, exige que los espacios destinados a la actividad y el esparcimiento animal sean adecuados para su correcto desarrollo físico y emocional; su artículo 28 recoge, además, principios sobre protección frente a las inclemencias meteorológicas y la exposición solar prolongada en espacios abiertos, principios que este colectivo entiende insuficientemente atendidos por el diseño aprobado.

g) Contratación pública y motivación del expediente. La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, exige que la iniciación del expediente vaya acompañada de la motivación de la necesidad del contrato (artículo 116) y que los pliegos de prescripciones técnicas permitan que la obra responda a la utilización a la que está destinada. El artículo 124 dispone que los pliegos deben aprobarse antes de la licitación y que, fuera de un simple error material, una modificación posterior comporta la retroacción de actuaciones: por ello, el momento actual —antes de la adjudicación definitiva— es precisamente la oportunidad procedimental adecuada para revisar el proyecto sin incurrir en sobrecostes futuros.

h) Participación ciudadana meramente formal y respuesta técnicamente insolvente. La consulta municipal de febrero de 2025 no permitió valorar ubicación ni dimensiones. La propuesta técnica registrada en marzo de 2025 —avalada por 108 familias— sí obtuvo, tras cinco meses de silencio y solo después de la concentración vecinal de septiembre de 2025, una respuesta pública del Concello; sin embargo, dicha respuesta no constituye la justificación técnica motivada y punto por punto que exige la normativa, sino una réplica que —según ha documentado este colectivo— reproduce respuestas tipo empleadas para quejas individuales del servicio municipal 010 y contiene errores materiales relevantes (riesgo de procesionaria en una parcela con un único pino, un inexistente "efecto túnel" acústico en un recinto al aire libre, la confusión entre un manantial y un río cercano, y la cita del parque canino de Pontenova como referencia de aparcamiento pese a que dicha instalación carece de él). Una respuesta con ese grado de imprecisión técnica no puede considerarse cumplimiento del deber de motivación que exige la Ley 39/2015 ni sustituye a la valoración comparada y fundada que este colectivo viene solicitando desde marzo de 2025.

V. SOLICITA

En virtud de lo expuesto, y al amparo del derecho de petición reconocido en el artículo 29 de la Constitución Española, de los derechos de los interesados recogidos en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, y de la normativa sectorial de contratación pública y de bienestar animal citada, este colectivo

    1. La SUSPENSIÓN CAUTELAR del expediente de contratación de las obras del parque canino de Barreiro (importe licitado: 169.000 €), en tanto no se resuelva expresa y motivadamente sobre los extremos planteados en el presente escrito.

    2. El ACCESO ÍNTEGRO AL EXPEDIENTE, incluyendo proyecto, memoria, planos, presupuesto desglosado, informes técnicos y jurídicos, pliego de cláusulas administrativas particulares y pliego de prescripciones técnicas.

    3. Que se haga constar expresamente, y se comunique a este colectivo, la superficie neta real destinada al esparcimiento libre de los perros en cada uno de los dos recintos proyectados, una vez descontados vallados, accesos, mobiliario, fuente, zonas de agility y bandas ajardinadas, así como la capacidad de uso simultáneo que el diseño ha tenido en cuenta en relación con la población canina estimada de Barreiro-Lavadores.

    4. La APERTURA de un expediente de REVISIÓN TÉCNICA INDEPENDIENTE del proyecto aprobado, que valore de forma comparada la propuesta vecinal registrada el 10 de marzo de 2025 (2.200 m², ubicación alternativa) frente al proyecto municipal actual (1.105 m²), con participación de personal técnico municipal ajeno a la redacción original del proyecto.

    5. La CONSTITUCIÓN de una MESA DE DIÁLOGO TÉCNICO Y VECINAL, con representación de la Concejalía de Parques y Jardines, la Concejalía de Urbanismo, personal técnico municipal, representantes del colectivo solicitante y, en la medida de lo posible, profesionales independientes en etología, veterinaria y educación canina.

    6. La JUSTIFICACIÓN TÉCNICA EXPRESA Y MOTIVADA, por escrito, de las razones por las que se ha desestimado la propuesta alternativa presentada por 108 familias el 10 de marzo de 2025, con respuesta punto por punto a las observaciones planteadas sobre superficie mínima funcional, ubicación, exposición solar, impacto sobre el espacio público existente y coherencia normativa con el resto de la red.

    7. La ACREDITACIÓN de que el criterio dimensional aplicado a la totalidad de la red de parques caninos municipales (Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, Avenida Castelao y O Calvario) responde a un estándar técnico homogéneo y actualizado, y no a mínimos normativos obsoletos aplicados, además, de forma desigual entre parques.

    8. Que, en caso de resultar procedente conforme al estado del expediente, se suspenda cualquier actuación dirigida a la adjudicación definitiva de las obras hasta que hayan sido contestadas y valoradas técnicamente las cuestiones planteadas.

    9. Que se tenga por presentado este escrito a los efectos oportunos, se acuse recibo del mismo y se dé traslado de su contenido a la Alcaldía-Presidencia, a la Concellería de Medio Ambiente y al órgano de contratación competente, comunicándose por escrito a los promotores de esta iniciativa la respuesta motivada, con indicación expresa del órgano o unidad administrativa responsable de la valoración.

Este colectivo se reitera en su disposición al diálogo constructivo con el Concello de Vigo, reafirmando que su objetivo es tener la garantía de que la inversión de fondos públicos se traduzca en un equipamiento verdaderamente funcional, seguro y acorde con el bienestar animal y las necesidades reales de una comunidad con, según sus propias estimaciones, varios miles de perros.

En Vigo, a 3 de septiembre de 2026.

Fdo: 

En representación del Grupo de Familias con Perros «Por un Parque Canino Funcional en Barreiro»


"Modelo jaula y letrina": las familias de Barreiro piden paralizar el parque canino de 170.000 euros y reclaman a BNG y PP que fuercen su revisión

"Modelo jaula y letrina": las familias de Barreiro piden paralizar el parque canino de 170.000 euros y reclaman a BNG y PP que fuercen su revisión

El colectivo "Por un Parque Canino Funcional en Barreiro" exige la suspensión cautelar del expediente de contratación y denuncia que, en una ciudad con casi 50.000 perros censados, la mayor población canina de Galicia, la participación ciudadana ha quedado reducida a "papel mojado"

Vigo, 3 de septiembre de 2026. El grupo de más de un centenar de familias con perros de Barreiro-Lavadores que desde marzo de 2025 reclama la revisión del proyecto municipal del parque canino de Barreiro ha hecho público hoy un doble llamamiento, coincidiendo con el anuncio del Concello de Vigo de licitar las obras de esta instalación por un importe aproximado de 169.000 euros y una superficie de 1.105 m². El colectivo solicita públicamente dos actuaciones concretas:

    1. La paralización del expediente de contratación del parque canino de Barreiro, al menos hasta que se realice una revisión técnica del proyecto, se valore formalmente la alternativa vecinal de 2.200 m² y se dé una respuesta expresa, motivada y solvente a la propuesta registrada el 10 de marzo de 2025.

    2. La implicación activa de los grupos municipales de la oposición, en particular BNG y PP, a los que el colectivo pide que soliciten explicaciones al Gobierno local, reclamen acceso íntegro a la documentación técnica y administrativa del expediente, y exijan que el proyecto sea revisado antes de que la contratación quede definitivamente comprometida.

Para las familias afectadas, lo que está en juego trasciende los metros cuadrados de un parque: es, dicen, "el termómetro más preciso de la calidad democrática municipal". Existe, sostienen, una paradoja singular en el Vigo de 2026: una ciudad que alberga cerca de 50.000 perros registrados —la mayor población canina de Galicia— se ve envuelta en un conflicto que revela un modelo de gestión que confunde consulta con participación, eficiencia con sordera institucional, y modernidad con la perpetuación de esquemas urbanísticos obsoletos envueltos, en palabras del propio colectivo, "en el celofán de la innovación urbana".

Una promesa de nueve parques que empezó a torcerse en Barreiro

El 9 de diciembre de 2024, el alcalde Abel Caballero anunció una red de nueve parques caninos municipales —Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, Avenida Castelao y O Calvario—, con una inversión conjunta anunciada de 628.700 euros. Barreiro fue la primera ubicación designada, presentado como el buque insignia de toda la red, con una superficie prevista de 1.105 m². La cifra generó inquietud desde el primer momento entre las familias con perros de Lavadores, un barrio de 17.442 habitantes donde, según estimaciones vecinales basadas en la proporción general de un perro por cada seis habitantes de la ciudad, conviven cerca de 3.000 perros.

El 13 de febrero de 2025, el Concello lanzó una consulta ciudadana online para recoger opiniones sobre la futura red. La encuesta, sin embargo, no permitía valorar la idoneidad de los emplazamientos ni cuestionar las dimensiones propuestas: se limitaba, denuncia el colectivo, a recabar preferencias sobre aspectos secundarios de una propuesta ya cerrada, "un referéndum sobre el color de las paredes cuando lo que estaba en discusión era la arquitectura del edificio". Con 894 respuestas sobre una población potencialmente afectada de más de 96.000 personas —dos cuidadores por cada uno de los 48.170 perros censados en Vigo—, la muestra apenas representó el 1% de los directamente implicados, un porcentaje que, por sí solo, cuestiona la representatividad de todo el ejercicio.

Durante ese mismo periodo, voces expertas empezaron a señalar públicamente los riesgos de un diseño insuficiente. La veterinaria especializada en comportamiento canino Xiana Costas advirtió en La Voz de Galicia de la conveniencia de que estos espacios sean, en sus palabras, "lo más amplios posibles", subrayando que suelen resultar demasiado pequeños para cómo se relacionan realmente los perros entre sí.

La propuesta de 108 familias: "no era una queja, era una contrapropuesta"

El 10 de marzo de 2025 —el mismo día en que el Concello difundía los resultados de su consulta alegando "alta aceptación"— el colectivo registró por vía municipal una propuesta técnica alternativa avalada por 108 familias de Barreiro-Lavadores. Las propias familias insisten en cómo describen ese documento: no era una queja, era una contrapropuesta, elaborada por quienes mejor conocen las dinámicas reales de uso del espacio, avalada por más de un centenar de firmas y económicamente viable sin incremento significativo del presupuesto previsto. No era, subrayan, un trabajo amateur: incorporaba criterios profesionales, análisis de costes, estudios de ubicación y fundamentos técnicos que cualquier consultoría especializada habría facturado como un encargo profesional.

La propuesta planteaba duplicar la superficie hasta los 2.200 m², cifra que su fundamentación etológica señala como el mínimo necesario para que un parque canino sea funcional, y reubicar la instalación en una zona más tranquila del propio parque de Barreiro, alejada del tráfico rodado y de las instalaciones deportivas ruidosas, aprovechando un espacio que muchas familias ya utilizaban espontáneamente con sus perros. La coincidencia temporal entre la propuesta vecinal y la difusión de los resultados de la consulta municipal no pasó desapercibida: las familias firmantes lo interpretaron como un intento de cerrar el debate técnico antes de que pudiera ser considerado.

Lo que siguió fue silencio. Entre abril y julio de 2025, el Concello no ofreció explicación técnica ni argumento alguno que justificase el descarte de la propuesta: cinco meses que, sostiene el colectivo, constituyen por sí solos "una declaración de intenciones más elocuente que cualquier comunicado oficial". El 28 de agosto de 2025, el alcalde anunció que la Junta de Gobierno Local aprobaría el proyecto original sin ningún cambio, sin motivar el rechazo de la alternativa vecinal, dejando claro —denuncian las familias— que la consulta había sido "una operación cosmética diseñada para legitimar decisiones previamente adoptadas".

"Como gallinas encerradas": la protesta que midió el terreno

Ante el anuncio, las familias hicieron público su rechazo el 1 de septiembre de 2025 mediante un comunicado que calificaba de "incoherencia institucional" abrir un proceso de participación para después no atender ninguna de sus aportaciones. Dos semanas más tarde, el 14 de septiembre de 2025, decenas de familias con perros llevaron a cabo una concentración simbólica en la que delimitaron físicamente sobre el terreno el espacio exacto que ocuparía la instalación proyectada, para visualizar ante los medios y la propia vecindad lo reducido de sus dimensiones reales.

La concentración se llenó de pancartas —"Unidos por un parque canino digno", "Os cans queren herba, os cans queren terra", "Por un parque de verdad, no un corral de ciudad", "Menos agility y más espacio abierto"— y de frases que resumían el malestar acumulado. Una de las vecinas presentes lo expresó así: sus perros no entienden de política, pero sí notarán si pueden correr o si quedan "encerrados como gallinas".

Una respuesta municipal que las familias han desmontado punto por punto

Tras la protesta, el Concello sí reaccionó: a finales de septiembre de 2025 emitió una respuesta pública a las objeciones planteadas. Pero, según ha documentado exhaustivamente el colectivo, se trató de una réplica que reutilizaba casi literalmente los modelos de respuesta empleados para quejas individuales del servicio municipal 010, y que acumulaba errores materiales difíciles de sostener: alegó riesgo de procesionaria en una parcela donde solo hay un pino —cuya eventual plaga sería, en cualquier caso, responsabilidad municipal—; invocó un "efecto túnel" acústico en un recinto completamente al aire libre; confundió un pequeño manantial con un río cercano; y, para justificar que la ubicación propuesta por las familias con perros debería contar con aparcamiento propio, citó como modelo el parque canino municipal ya existente de Pontenova, una instalación que en realidad carece de aparcamiento propio.

El "modelo jaula y letrina": una red diseñada al mínimo

Esa misma respuesta amparaba el diseño de Barreiro en la guía técnica NTJ 15G, de 2015 —una normativa de jardinería orientativa, no vinculante y que las familias consideran obsoleta—, que fija un mínimo de referencia de apenas 442 m². El propio Concello reconoció que los 1.105 m² de Barreiro "multiplican por 2,5" ese mínimo. El colectivo replica que ese argumento se derrumba en cuanto se observa el resto de la red: Pizarro (365 m²), Atalaia (380 m²), Castelao (331 m²) y Calvario (363 m²) no alcanzan ni siquiera ese mínimo de 442 m².

Las familias han bautizado esta forma de proyectar la red como el "modelo jaula y letrina": espacios mínimos de funcionalidad dudosa, concebidos, sostienen, desde criterios economicistas que privilegian multiplicar el número de instalaciones sobre garantizar su funcionalidad real. Lo resumen con una imagen directa: es la lógica del marketing político aplicada al urbanismo, porque nueve parques suenan mejor que cuatro, aunque los nueve terminen siendo disfuncionales y los cuatro hubieran podido ser verdaderamente útiles. A ello suman una crítica de fondo a la propia normativa invocada: la NTJ 15G data de una guía de jardinería de hace más de una década que no incorpora los avances contemporáneos en etología canina ni las dinámicas de socialización en espacios reducidos; basar en ella decisiones urbanísticas actuales equivale, dicen, a diseñar hoy una red de comunicaciones con criterios de la era pre-internet: técnicamente posible, funcionalmente obsoleto.

El dato que nadie ha aclarado: cuánto espacio les queda realmente a los perros

Más allá del debate sobre los 1.105 m² frente a los 2.200 m² propuestos por los vecinos, el colectivo insiste en una pregunta previa que el Concello no ha respondido: cuál es la superficie neta que realmente quedará disponible para que los perros corran y jueguen. El proyecto municipal no consiste en un recinto único, sino en dos recintos separados —"jaulas", en la expresión que emplean reiteradamente las familias afectadas—, y dentro de esos 1.105 m² brutos se instalarán vallado perimetral completo, mobiliario urbano, bancos, fuente, papeleras, red de recogida de pluviales, boca de riego y una zona de agility en madera. Ninguno de los documentos municipales publicados hasta la fecha desglosa qué porcentaje de esa superficie corresponde a espacio diáfano de esparcimiento y qué porcentaje queda ocupado por estos elementos.

"Construir primero, pensar después": el coste de oportunidad de un precedente

Para el colectivo, el conflicto de Barreiro no es un incidente aislado, sino la puesta en práctica de lo que describen como la "cultura del hormigón": construir primero y pensar después, tratando el espacio urbano como un lienzo en blanco sobre el que proyectar decisiones ya tomadas, en lugar de reconocer que ese espacio está habitado por comunidades con necesidades específicas y conocimiento acumulado. El coste de oportunidad, advierten, es considerable: los 169.000 euros destinados a Barreiro podrían haberse invertido en un espacio verdaderamente funcional, diseñado de forma colaborativa, capaz de servir como modelo replicable para el resto de la red. De consolidarse en cambio el mismo criterio en los ocho parques restantes, la ciudad habrá destinado más de medio millón de euros —sobre los 628.700 euros anunciados para el conjunto de la red— a una infraestructura concebida, sostienen, con criterios obsoletos y sin participación real de sus usuarios, lo que previsiblemente generará problemas de funcionalidad que a medio plazo exigirán nuevas inversiones para corregirse.

Marco legal invocado por el colectivo

Las familias fundamentan su petición, entre otras normas, en la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que exige que los espacios destinados al esparcimiento animal sean adecuados para su correcto desarrollo físico y emocional, y en la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, que exige motivar la necesidad y adecuación de todo contrato público antes de su licitación. Recuerdan además que, conforme al artículo 124 de esa misma ley, una vez aprobados los pliegos y adjudicada la obra, cualquier modificación sustancial resulta administrativa y económicamente mucho más compleja: de ahí la urgencia de revisar el proyecto antes de que se consolide la contratación, y no después.

¿Qué es participar? La pregunta de fondo que plantea el colectivo

Más allá del expediente concreto, el colectivo sitúa el conflicto en un debate más amplio, que formula abiertamente como pregunta: ¿qué significa participación ciudadana en la democracia urbana contemporánea? ¿Es suficiente con habilitar un buzón de sugerencias digital, o la participación real exige procesos más sofisticados que incorporen el conocimiento ciudadano como elemento central de la toma de decisiones, y no como un trámite posterior a decisiones ya adoptadas?

Las familias sostienen que una administración inteligente debería tratar las propuestas vecinales fundamentadas como una suerte de "auditoría gratuita" de sus propios proyectos, y no como una interferencia en su autonomía decisoria. Ignorar ese conocimiento acumulado, insisten, no es solo una cuestión de cortesía institucional: es un despilfarro de capital social que una administración eficiente debería incorporar como activo estratégico, algo equiparable a "descartar el manual de instrucciones cuando se intenta reparar una máquina". Por eso reclaman evolucionar de lo que llaman "urbanismo del gesto" —la lógica del impacto mediático, de anunciar nueve parques porque suenan mejor que cuatro— hacia un "urbanismo de la convivencia", centrado en la funcionalidad real de los espacios y en quienes los usan a diario.

El llamamiento directo a BNG y PP

En este contexto, el colectivo ha decidido dirigirse formalmente a los dos principales grupos de la oposición municipal. A BNG y PP les pide que, en el ejercicio de su labor de control al Gobierno local, soliciten explicaciones públicas sobre por qué no se ha comparado técnicamente el proyecto municipal con la alternativa vecinal, reclamen acceso a toda la documentación del expediente —proyecto, memoria, presupuesto desglosado, informes técnicos y jurídicos, pliegos administrativos y técnicos— y exijan, antes de la adjudicación definitiva, una revisión del proyecto que dé respuesta motivada a las cuestiones planteadas.

El colectivo insiste en que su reivindicación no busca impedir la construcción de un parque canino en Barreiro, sino garantizar que los 169.000 euros de fondos públicos se traduzcan en una infraestructura que funcione realmente durante años: "No estamos planteando que no se construya un parque canino […] queremos que el dinero público se destine a una instalación que pueda funcionar adecuadamente", señalan en su comunicado a los grupos municipales.

Lo que piden ahora

En síntesis, y a la espera de la respuesta del Concello, de BNG y de PP, el colectivo "Por un Parque Canino Funcional en Barreiro" reclama:

    • La suspensión cautelar del expediente de contratación de las obras (169.000 €) hasta que se resuelvan de forma expresa y motivada las cuestiones planteadas. 

    • El acceso íntegro al expediente técnico y administrativo. 

    • Una revisión técnica independiente que compare de forma objetiva el proyecto municipal (1.105 m², dos recintos) y la propuesta vecinal (2.200 m², ubicación alternativa). 

    • La constitución de una mesa de diálogo técnico y vecinal, con participación de veterinarios, etólogos y educadores caninos independientes. 

    • Que se aclare, de forma desglosada, cuál es la superficie neta real disponible para el esparcimiento de los perros, una vez descontados vallados, mobiliario, accesos y zonas de agility. 

    • La implicación activa de BNG y PP para forzar esta revisión antes de que la obra quede adjudicada. 

El colectivo ha registrado un escrito formal ante el Concello y ante la Valedora da Cidadanía con estas mismas peticiones y sostiene que la respuesta que reciban "no determinará solo el futuro de los parques caninos de Vigo, sino la calidad de la democracia participativa en la ciudad". Pone a disposición de medios de comunicación y grupos municipales toda la documentación y cronología del conflicto a través de su blog.

miércoles, 1 de octubre de 2025

CRONOLOGÍA DE UN CONFLICTO. DICIEMBRE 2024 - OCTUBRE 2025

Una red canina que se convirtió en disputa vecinal

En una ciudad con casi 50.000 perros registrados, la promesa de crear espacios dignos para el esparcimiento canino se ha transformado en un enfrentamiento entre las administraciones locales y las familias que mejor conocen las necesidades reales de sus compañeros de cuatro patas. Lo que comenzó como una iniciativa municipal para atender la creciente población canina de Vigo ha evolucionado hacia un conflicto que pone en evidencia las limitaciones de la participación ciudadana y la persistencia de modelos urbanísticos obsoletos.

Diciembre 2024: La gran promesa municipal

9 de diciembre de 2024 marca el inicio oficial de esta cronología, cuando el alcalde Abel Caballero anunció la creación de una  red de nueve parques caninos distribuidos por toda la ciudad. 

El proyecto incluía ubicaciones en Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, Avenida Castelao y O Calvario. Barreiro fue designado como la primera ubicación, con un espacio previsto de 1.105 metros cuadrados. Sin embargo, desde el primer momento, esta elección generó inquietudes entre las familias con perros de la zona de Lavadores, que consideraron inadecuadas tanto las dimensiones como la localización propuesta.

Febrero 2025: La consulta ciudadana limitada

El 13 de febrero de 2025, el Concello puso en marcha una consulta ciudadana a través de su página web para recoger la opinión de los vecinos sobre la futura red de parques caninos. La encuesta buscaba conocer valoraciones sobre ubicaciones, dotaciones, estructura y tamaño de las instalaciones.

Sin embargo, esta consulta reveló desde el inicio sus limitaciones estructurales. Como denunciarían posteriormente las familias de Barreiro, la encuesta no permitía valorar la idoneidad de los emplazamientos específicos ni cuestionar las dimensiones propuestas. 

Durante este mismo período, expertos en comportamiento animal y etología comenzaron a expresar sus criterios sobre cómo deben ser los parques caninos. Xiana Costas, veterinaria especializada en comportamiento canino [fuente: La Voz de Galicia], señaló la importancia fundamental de que los parques fueran "muy amplios, lo más amplios posibles, con zonas verdes, sombras, fuentes y bancos", advirtiendo que "suelen ser demasiado pequeños y no se tiene en cuenta cómo se relacionan los perros".

Marzo 2025: La propuesta ciudadana alternativa

10 de marzo de 2025 representa la fecha más significativa en la movilización vecinal. Un grupo de familias con perros de Barreiro-Lavadores, organizadas de manera apartidista, presentó por registro municipal una propuesta técnica alternativa respaldada por 108 firmas de familias con perros de la zona.

La propuesta alternativa era ambiciosa y técnicamente fundamentada. Planteaba duplicar la superficie del parque hasta los 2.200 metros cuadrados y reubicarlo en una zona más tranquila del mismo parque de Barreiro, alejada del ruido de las instalaciones deportivas y de la proximidad a la carretera.

El documento vecinal no se limitaba a cuestionar el proyecto municipal, sino que ofrecía una alternativa completa basada en criterios de funcionalidad, salud y seguridad, y uso responsable del espacio público. La propuesta aprovechaba una zona menos utilizada que ya era empleada espontáneamente por muchas familias para disfrutar con sus perros.

La fundamentación técnica de la propuesta vecinal era sólida: argumentaba que 2.200 metros cuadrados representaban "el mínimo necesario para que el parque canino sea funcional", permitiendo que los perros corrieran, jugaran y socializaran sin aglomeraciones, reduciendo el estrés y el riesgo de conflictos. 

El mismo día en que se presentó la propuesta alternativa, el Concello divulgó los resultados de su encuesta, alegando una “alta aceptación” basada en 894 respuestas. Sin embargo, con solo 894 participantes frente a una población potencialmente afectada de más de 96.000 personas (considerando dos cuidadores por cada uno de los 48.170 perros censados), la muestra representaba apenas el 1% de los directamente implicados. Además, la coincidencia temporal no pasó desapercibida para las familias movilizadas, que interpretaron la maniobra como un intento de dar por cerrado el debate justo cuando se presentaba una alternativa bien fundamentada.

Abril-Julio 2025: El silencio administrativo

Los meses siguientes se caracterizaron por un silencio administrativo absoluto por parte del Concello ante la propuesta vecinal. Durante cinco meses, las 108 familias firmantes no recibieron ninguna explicación ni argumento técnico que justificara el rechazo de su alternativa. 

La falta de respuesta institucional contrastaba con el compromiso público del alcalde sobre la importancia de la participación ciudadana en el diseño de estos espacios. 

Agosto 2025: La confirmación del proyecto original

28 de agosto de 2025 marcó el punto de inflexión definitivo del conflicto. El alcalde Abel Caballero anunció que la Junta de Gobierno Local aprobaría  el proyecto constructivo del parque canino de Barreiro, manteniendo exactamente las mismas especificaciones originales.

El proyecto aprobado mantenía todas las características que habían sido cuestionadas por los vecinos: destrucción de un espacio ya acondicionado para uso humano, ubicación excesivamente soleada, proximidad a la carretera y a instalaciones  ruidosas, alto tránsito peatonal, y una superficie manifiestamente insuficiente. 

La decisión municipal evidenció que la consulta fue solo una fachada: la participación fue simulada y las propuestas reales de las familias jamás tuvieron oportunidad de ser consideradas.

Septiembre 2025: La protesta se hace visible

1 de septiembre de 2025: El colectivo  hizo público su "profundo rechazo" ante la actitud del Concello. A través de un comunicado respaldado por las 108 familias, denunciaron que la administración había "ignorado la propuesta técnica fundamentada" después de cinco meses de silencio administrativo.

El comunicado fue contundente: "Se nos invita a participar, pero no se nos escucha. Abrir un proceso de participación para no hacer caso alguno a lo que la ciudadanía aporta es una incoherencia institucional difícil de justificar".

14 de septiembre de 2025: Las familias con perros de Barreiro llevaron a cabo una concentración simbólica que se convertiría en la imagen más potente del conflicto. Los manifestantes delimitaron físicamente en el terreno el espacio real que ocuparía la instalación municipal, demostrando de manera visual las dimensiones que consideraban ridículamente pequeñas.

La concentración incluyó pancartas con mensajes claros y directos: "Unidos por un parque canino digno", "Os cans queren herba, os cans queren terra", "Por un parque de verdad, no un corral de ciudad" y "Menos agility y más espacio abierto". Una de las frases de la jornada fue la de una vecina que resumió la situación: "Nuestros perros no entienden de política, pero sí van a notar si pueden correr o si están encerrados como gallinas". La protesta puso en evidencia la magnitud real del problema: en la zona de Lavadores conviven cerca de 3.000 perros según estimaciones vecinales, siguiendo la proporción general de un perro por cada seis habitantes en la ciudad. Sin embargo, el parque proyectado, diseñado al mínimo, ya estaba obsoleto antes de construirse, condenado desde su origen a ser insuficiente y disfuncional para las necesidades reales de la comunidad.

Octubre 2025: La escalada del conflicto

28 de septiembre de 2025: El conflicto alcanzó una nueva dimensión cuando las familias de Barreiro exigieron formalmente la paralización del proyecto ante el Concello y la Valedora da Cidadanía. El documento registrado denunció que la administración municipal justificaba el proyecto basándose en la NTJ 15G (del 2015), una guía técnica de jardinería considerada obsoleta que establece un mínimo de apenas 442 metros cuadrados.

La crítica vecinal no se limitó al caso de Barreiro, sino que cuestionó la coherencia de toda la red de parques caninos. Según su análisis, varios de los parques proyectados o en ejecución ni siquiera alcanzaban ese mínimo técnico desfasado: Pizarro (365 m²), Atalaia (380 m²), Castelao (331 m²) y Calvario (363 m²). Esto confirmaba, según los vecinos, que se trataba de "una red de jaulas y letrinas  concebida como espacios mínimos e insuficientes para los casi 50.000 perros que viven en Vigo".

Las demandas fueron claras y contundentes:

    • Paralización cautelar inmediata de las obras por considerarse injustificado destinar 170.000 euros a un recinto concebido con criterios obsoletos.

    • Creación de un grupo de trabajo técnico y vecinal que integre a etólogos, veterinarios, educadores caninos, diseñadores urbanos y representantes de las familias para evaluar tanto el proyecto de Barreiro como toda la red de parques caninos.

Conclusión: La necesidad de una nueva cultura de la participación

El conflicto del parque canino de Barreiro trasciende las dimensiones específicas de un espacio de esparcimiento para mascotas. Representa un microcosmos de los desafíos de la participación ciudadana en las democracias locales del siglo XXI, donde las administraciones deben equilibrar la eficiencia en la toma de decisiones con la demanda ciudadana de mayor implicación real en los procesos que afectan a su vida diaria.

Las 108 familias de Barreiro-Lavadores han demostrado que cuando la ciudadanía se involucra de verdad en el diseño y la toma de decisiones, pueden surgir propuestas técnicamente sólidas, económicamente viables y que responden a las necesidades reales de la comunidad. Participar no debe ser un trámite, sino un derecho esencial para construir espacios públicos que realmente beneficien a todos.

La cronología de este conflicto revela la urgente necesidad de evolucionar hacia modelos de participación más abiertos, transparentes y realmente inclusivos. En una ciudad con casi 50.000 perros registrados y una población que demanda espacios dignos, las decisiones no pueden tomarse desde despachos alejados de la realidad cotidiana de quienes mejor conocen las necesidades reales.

El futuro de la convivencia en Vigo dependerá de la capacidad del Concello para escuchar, dialogar y integrar las aportaciones ciudadanas en beneficio de toda la comunidad. El caso de Barreiro puede convertirse en un punto de inflexión hacia una cultura más participativa, o en un precedente de cómo las buenas intenciones iniciales pueden derivar en conflictos evitables cuando no se respeta la voz de quienes viven día a día las realidades que pretenden regularse.

Las familias con perros de Barreiro no han pedido imposibles, sino espacios funcionales, seguros y dignos para la convivencia. Su persistencia, fundamentación técnica y capacidad de organización merecen ser escuchadas no como favor institucional, sino como derecho democrático fundamental. 

La última palabra aún no está escrita en esta cronología. Queda por ver si las instituciones viguesas serán capaces de evolucionar hacia modelos más participativos o si, por el contrario, mantendrán enfoques que generan conflictos evitables y desaprovechan la sabiduría colectiva de una ciudadanía comprometida con el bienestar común.


lunes, 29 de septiembre de 2025

LA PLATAFORMA CIUDADANA EXIGE LA PARALIZACIÓN DEL MODELO DE “JAULAS Y LETRINAS” DISEÑADO POR EL CONCELLO.

Las familias con perros denuncian que el Concello usa una guía obsoleta como excusa para justificar el tamaño del parque canino de Barreiro, que ni siquiera respeta en el diseño de los otros parques.

El Concello de Vigo continúa ignorando nuestra propuesta de optimización del futuro parque canino de Barreiro (Lavadores), presentada por registro en marzo y avalada por más de 100 familias con perros de la zona. Pero, tras nuestra última acción reivindicativa —la fotografía colectiva— el Ayuntamiento ha difundido en los medios una nota que, según hemos comprobado, es un mero “copia y pega” de la respuesta a quejas individuales presentadas al 010. Nosotros, que seguimos sin recibir respuesta oficial a nuestro proyecto, desconocemos cuál es la intención real del Concello con esta actitud. 


En su respuesta a los medios, el Concello de Vigo intenta justificar su diseño para el parque canino de Barreiro (Lavadores) basándose en la NTJ 15G (2015), una guía técnica orientativa de jardinería y paisaje que hoy resulta obsoleta [fuente: enlace a la guía]. Se trata de una publicación de hace casi una década que ignora nueve años de avances en etología, salud y seguridad de los perros y diseño urbano. En su comunicado el Concello explica que “los 1.105 m² proyectados para Barreiro multiplican por 2,5 el mínimo recomendado”, lo que implica que la guía obsoleta recomienda solo un mínimo desfasado de 442 m². Pero lo peor es que el gobierno municipal ni siquiera es coherente con su propia norma: múltiples parques proyectados en otros zonas de Vigo no alcanzan este mínimo establecido hace una década: Pizarro (365 m²) , Atalaia (380 m²) , Castelao (331 m²) y Calvario (363 m²) quedan por debajo de ese mínimo obsoleto [fuente: enlace al plano de los parques] , dejando claro que la red de parques proyectada por el Concello es en realidad una red de jaulas y letrinas. 

El resto de la respuesta del Concello también carece de rigor. Dicen, que en nuestro proyecto alternativo, existe riesgo de procesionaria cuando en la parcela que proponemos hay un único pino y la gestión de plagas, en el improbable caso de que se dieran, es de su responsabilidad; hablan de un inexistente “efecto túnel” acústico en un parque completamente al aire libre; llegan a confundir un pequeño manantial y su regato con la presencia de un río cercano; y, para justificar la necesidad de aparcamiento propio en nuestra alternativa toman como referencia de su “buen hacer” el Parque Canino Municipal de Pontenova —junto al río Lagares y la urbanización Aires—, un parque que, en realidad, no tiene aparcamiento. Eso sí: allí río hay, aquí no.

En definitiva, un catálogo de excusas para eludir la responsabilidad y esconder los graves problemas de su propuesta para Barreiro: destrucción de un espacio ya acondicionado para uso humano, ubicación excesivamente soleada, proximidad a la carretera y a instalaciones ruidosas, alto tránsito peatonal, y una superficie manifiestamente insuficiente. Su propuesta de parque, diseñado al mínimo, ya está obsoleto antes de construirse.

Debido a los graves problemas del diseño municipal para el parque canino de Barreiro y a la evidente incoherencia de la red de parques caninos proyectada en el resto de la ciudad, hemos registrado en el Concello y ante A Valedora da Cidadanía un documento  en el que exigimos las siguientes medidas: 

 • Paralización cautelar inmediata: que se suspendan de forma inmediata todas las actuaciones vinculadas al Parque Canino de Barreiro hasta que no se realice una revisión independiente del proyecto del Concello. No tiene sentido destinar 170.000 € a un recinto concebido con criterios obsoletos que, por su reducido tamaño y mala ubicación, generará más problemas que beneficios. 

 • Grupo de trabajo con veterinarios, etólogos, educadores caninos: creación de un grupo de trabajo técnico y vecinal —etólogos, veterinarios, educadores caninos, diseñadores urbanos y representantes vecinales— que evalúe con rigor nuestro proyecto de optimización registrado y, a la vez, toda la red de parques caninos diseñada por el Concello. 

Vigo es la ciudad de Galicia con mayor número de perros, casi 50.000. Basta de excusas: no queremos jaulas y letrinas.


lunes, 15 de septiembre de 2025

LAS FAMILIAS CON PERROS DE BARREIRO "ENJAULADAS" POR EL CONCELLO

Una fotografía colectiva visualiza cómo el proyecto municipal convierte a las familias con perros en prisioneras.


Enlace a carpeta de Google Drive con las fotografías colectivas: https://drive.google.com/drive/folders/1SdNQEZH5KhX-Q_HBHRcMII9VQNQ_v4bG?usp=sharing

“Lo fundamental para que un parque canino sea funcional es disponer del espacio suficiente, y eso es justamente lo que el Concello nos niega. Esto no es un parque, es una cárcel.” (Chelo y Jose, familia de Tate, un pequeño podenco anaranjado)

Vigo, 14 de septiembre de 2025 – Vigo es la ciudad gallega con mayor población canina, con cerca de 50.000 perros registrados. Lavadores, donde se sitúa el parque canino de Barreiro, cuenta con 17.442 habitantes. Se estima que hay 2.907 perros en esta zona, siguiendo la proporción general de la ciudad de un perro por cada seis habitantes, aunque es probable que la cifra real sea superior debido a una mayor concentración de perros en esta zona del extrarradio. Esta realidad demográfica convierte a Barreiro-Lavadores en una comunidad con identidad propia y necesidades específicas, que merece una instalación acorde a su realidad y no un proyecto genérico que nos trata como un simple barrio más dentro de una trama urbana.

Este conflicto entre las necesidades vecinales y la planificación municipal se remonta a diciembre de 2024, cuando el Concello anunció la creación de una red de parques caninos asignando para Barreiro un espacio teórico de 1.105 m² en una ubicación cuestionable. Esta cifra resulta engañosa: no se trata de una superficie útil para los animales, sino del perímetro total que será dividido en dos jaulas separadas y que incluye el espacio ocupado por bancos, fuentes, vallados y zonas de agility. El área real disponible para el esparcimiento canino será muy inferior, reduciéndose a dos cárceles.  Pero el principal problema no es la división, sino el tamaño global, que queda muy por debajo de los estándares recomendados por expertos en etología canina para evitar el hacinamiento y el estrés.

Tras una consulta ciudadana insuficiente en febrero de 2025 –que obvió las necesidades reales de las familias al no permitir valorar emplazamientos ni dimensiones– y la presentación de una alternativa técnica vecinal respaldada por más de cien familias con perros de Barreiro en marzo, el Concello ha mantenido una actitud de desprecio hacia la participación ciudadana. Ratificó a finales de agosto su proyecto inicial sin aportar explicaciones, evidenciando una grave incoherencia institucional al promover procesos participativos que luego ignora por completo.

Ante esta situación de diálogo roto, las familias con perros del barrio de Barreiro llevaron a cabo hoy una concentración y una acción simbólica para visualizar las graves carencias del parque canino proyectado por el Concello. Los vecinos delimitaron en el terreno el espacio real que ocuparía la instalación, demostrando físicamente sus dimensiones insuficientes y cómo se convertiría en una jaula para sus animales.

La concentración incluyó pancartas con mensajes tan claros como "Unidos por un parque canino digno, "Os cans queren herba, os cans queren terra", "Por un parque de verdad, no un corral de ciudad". Estos lemas reflejan la reivindicación esencial de las familias: el parque que proyecta el Concello nace limitado y, por su ubicación y tamaño, será disfuncional desde el primer día. Un parque así no responde a las necesidades reales de las familias con perros, ni permite un uso tranquilo, seguro y saludable del espacio público. Por eso exigimos, con cada pancarta y cada gesto colectivo, una alternativa que sí beneficie a Barreiro: más espacio y una ubicación pensada para el bienestar de todos.

“Nuestros perros no entienden de política, pero sí van a notar si pueden correr o si están encerrados como gallinas” (Rafa y Susana, familia de Choco husky siberiano)

La movilización de las familias expone las carencias del diseño municipal:

    • Tamaño insuficiente que genera conflictos: con el número actual de familias con perros en la zona y su constante crecimiento, el parque proyectado por el Concello quedaría pequeño desde el primer día.  Organizaciones de referencia como la Sociedad Española de Etología y Ecología Evolutiva (SEEEE) subrayan la necesidad de espacios que permitan ejercicio vigoroso y socialización segura, mientras que la Asociación Internacional de Consultores en Comportamiento Animal (IAABC) alerta que superficies inferiores a 2.000 m² en zonas  pobladas -como es nuestro caso- propician estrés, agresividad y conflictos.

    • Destrucción innecesaria de espacio público valorado e incremento de costes: El proyecto municipal elimina una zona de ocio humana ya consolidada (con bancos, fuente y áreas de descanso), violando principios básicos de convivencia. Esta decisión no solo destruye un espacio valorado por la comunidad, sino que incrementa innecesariamente los costes al requerir: la demolición previa de infraestructuras existentes, la construcción desde cero de un recinto inadecuado, y el desperdicio de una zona infrautilizada que las familias ya usan espontáneamente.

    • Ubicación ruidosa, peligrosa y muy transitada: La ubicación elegida, situada junto a las instalaciones deportivas de Máis que Auga y en proximidad a una carretera, viola principios básicos de seguridad etológica. Los entornos ruidosos –como el generado por la música alta de las instalaciones deportivas– y la cercanía al tráfico rodado generan ansiedad crónica en los perros y aumentan significativamente el riesgo de escapes y accidentes por atropello. Además, la zona registra un alto tránsito peatonal, lo que no solo altera el comportamiento animal sino que incomoda a los vecinos y compromete la seguridad de todos los usuarios. 

    • Exposición al sol: La ubicación elegida es muy soleada y con escasa sombra natural, lo que representa un riesgo importante para los perros, ya que la exposición prolongada al sol y al calor puede ocasionarles problemas graves de salud. Además, esta condición limita el uso del parque a horas muy concretas, invalidando su función como servicio público accesible.

“No importa cuántos juguetes se pongan en una jaula pequeña, sigue siendo una jaula pequeña” (Isa humana de Nana, mestiza de podenco y border collie)

El gesto colectivo pone de manifiesto las graves carencias técnicas y la falta de participación efectiva en el diseño municipal del parque canino, frente a la propuesta alternativa presentada en marzo y dirigida a la Concellería de Medio Ambiente mediante registro oficial en el Concello de Vigo. Esta propuesta ciudadana, respaldada por 108 familias con perros de Barreiro, se fundamenta en criterios de funcionalidad, bienestar animal y aprovechamiento óptimo del espacio público. Sin embargo, fue completamente ignorada por el Concello, que ni siquiera ha ofrecido respuesta o explicación alguna a las familias afectadas.

La alternativa presentada por la ciudadanía, que defiende una superficie adecuada de 2.200 m² en una zona tranquila, resguardada de ruidos, alejada de la carretera y con áreas sombreadas que favorecen el confort de los perros y sus familias, se alinea plenamente con los principios de bienestar animal establecidos en la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que exige espacios adecuados para su desarrollo físico y emocional . Esta propuesta técnica y vecinal, ubicada en un lugar infrautilizado que las familias ya utilizan espontáneamente para disfrutar con sus perros y que cuenta incluso con una papelera canina instalada, reivindica un parque funcional y respetuoso con el entorno, en contraste con el proyecto municipal que vulnera principios esenciales de bienestar animal avalados por etólogos, educadores caninos y asociaciones veterinarias internacionales.

Con una inversión de 170.000 euros de fondos públicos, las familias exigimos que este presupuesto se destine a un proyecto que garantice realmente el bienestar animal, no a una instalación deficiente que incumple los principios básicos de etología canina y que prioriza el cumplimiento burocrático de normativas mínimas sobre el bienestar real de nuestros compañeros de cuatro patas y la convivencia en Barreiro, Lavadores, Vigo.


Grupo de Familias con Perros: “Por un Parque Canino Funcional en Barreiro” 


miércoles, 3 de septiembre de 2025

EL CONCELLO IGNORA LA PROPUESTA DE 108 FAMILIAS CON PERROS PARA EL PARQUE CANINO DE BARREIRO

Más de 100 familias con perros de Lavadores expresan su profundo descontento por la decisión municipal de ignorar completamente su propuesta para un parque canino funcional en Barreiro. 

 Vigo, 31 de agosto de 2025 – El Grupo por un “Parque Canino funcional en Barreiro”, respaldado por 108 familias con perros de la zona de Barreiro-Lavadores, manifiesta su profundo rechazo ante la actitud del Concello de Vigo, que ha desoído la propuesta técnica fundamentada, registrada el 10 de marzo de 2025, según confirman los recientes anuncios en los medios de comunicación. Esta situación se produce tras cinco meses de silencio administrativo, en los que no se ha recibido ninguna explicación ni argumento técnico que justifique el descarte de las mejoras avaladas por la propia ciudadanía.

Leer nota de prensa completa aquí, documento en pdf:

lunes, 10 de marzo de 2025

PRESENTAMOS NUESTRO PROYECTO - POR UN PARQUE CANINO FUNCIONAL EN BARREIRO

En diciembre de 2024, el Concello de Vigo anunció la creación de nueve nuevos parques caninos en la ciudad, uno de ellos en el Parque de Barreiro, en Lavadores.

A raíz de este anuncio, un grupo de familias con perros de Barreiro, por iniciativa propia y de manera apartidista, elaboramos un proyecto alternativo para mejorar la propuesta del Concello. La idea surgió de nuestra preocupación por las dimensiones y la ubicación previstas, que consideramos poco adecuadas para cubrir las necesidades reales de los perros y sus familias.

Nuestro proyecto, presentado oficialmente en el registro del Concello de Vigo y respaldado por la firma de 108 familias con perros de Barreiro, busca no solo ofrecer un parque canino funcional, sino también un espacio que favorezca el bienestar y la convivencia de todos los vecinos de Barreiro-Lavadores y de Vigo.


Enlace para descargar nuestra propuesta (documento en pdf) a continuación: